jueves, 19 de abril de 2018

Nadie

no soy nadie
una llama temblorosa
un camino sin huellas
maridaje de paz con lágrimas de seda
que nunca supo huir

nadie
un marchar sin ir
un no tocar las horas
una silueta mermada
por la sombra
que nunca estuvo aquí

nadie
un vacío de letras incansable
sin principio y con fin

sábado, 14 de abril de 2018

Deja que le pregunte al amor

Meter la cabeza en una pecera
y esperar que las burbujas de aire
traigan el oxígeno que a veces parece que falta;
esas burbujas que tanto les gusta jugar
a fingir que vienen,
que cada vez están más cerca,
pero entre risas demuestran que no siempre quieren llegar.

Acaso oyes todavía la canción? 
En ese rincón
la música es envolvente,
no altera los sentidos, los relaja,
como una especie de planta dormidera
que nos acoge sin mediar palabra
dejándonos los ojos cerrados
en un laberinto cuya salida
es justamente la puerta por la que entramos.

Sabemos que esa salida no está a nuestro alcance
salvo que derribemos los muros que vamos construyendo
a medida que caminamos por senderos
todos iguales, todos envueltos en sí mismos
acotando los sueños que besé en tu espalda,
las palabras que clavaste en este pecho delirante,
matando el deseo acuciante que nunca se dejó rozar.

Vivo con las preguntas prendidas a mi pelo,
las respuestas difuminadas en un aliento débil
que no recuerda,
no recuerda...
cómo era aquello de respirar?

Seguir dspiertos
a pesar del frío y del silencio,
enfrentarnos al vacío de lógica y razón
del que siempre alardea el espíritu.

-Fuiste tú? Fui yo?-

Acaso podemos afirmar
que todavía nos queda intacto
un pedazo de corazón?

No lo sé...
deja que se lo pregunte al amor.


jueves, 5 de abril de 2018

Mañanas

Esas mañanas de lluvia delicada
escenificando meses eufóricos;
andares alegres, seguros, perfectos
en un maravilloso aislamiento.

Hoy camino, pasos desdentados
que vacilan al girar la esquina.
Se doblan las rodillas
y pienso en sentarme en la orilla
del camino
antes de caer.

Me hablaste de amor una vez,
y al creer que era cierto,
me alcé en todo mi esplendor,
floreciendo palabras de los dedos,
magia dormida que se desesperezaba
con una nueva voz.

Me la prestaste, recuerdas?
La tuya, que salía de mis labios
como un amanecer continuo
y en una niebla fina
que no le importaba si no entendía,
porque sentía,
porque vivía,
porque sabía
que había cielos
más allá de las paredes.

Pero vino el tres, el dos, el uno,
y con ellos el sepulcro de tantas flores amarillas,
de tantos versos dirigidos a conciencia
a una incertidumbre
que, admitámoslo,
en cierto modo nos entretenía.

Y hoy me veo viviendo mañanas que no reconozco,
estas mañanas de tormentas abstractas
escenificando meses acotados
por una oscuridad abrumadora.

Me devolviste al mundo con un silencio,
ahora esta voy es atronadora
ahogada por su propio estruendo.


lunes, 2 de abril de 2018

Aniversario 2

nos falta un día
para conmemorar
lágrimas mudas
y palabras que no usaron escudo
siendo espadas

a los pies
un charco de nostalgia prevalece
ante los días cargados de impaciencia
y esa odiada calma
que precede
a las tormentas más tristes

-hay veces que las tormentas no llegan,
y se queda en suspenso esa paz inquieta
que no sabe cuándo darse por acabada-

nos falta un día
para dibujar en los labios
un nuevo silencio
que no grite nombres que se borraron
de la tierra
sin haberse nombrado

jamás existieron
pero… ¿y la vida que trajeron?
¿es la muerte etérea el final de un sueño incierto
que nunca fue buscado?

ya no juego a delinear crepúsculos
en el mundo que inventamos;
ahora los difumino a versos
mientras corono mi frente
con tu última palabra

la vida te arrastró
a mí me cerró el paso
y ahora sufro de vértigo
al pasear por el filo de la memoria
con la mirada rota
cuando miro hacia adentro

sábado, 31 de marzo de 2018

Un tesoro a enterrar

pesan las nubes
colgadas del abismo oscuro
donde se balancea la vida
en un abrazo a destiempo
tras una puerta cerrada
-ni siquiera el tembloroso eco
parece querer resonar-

sollozo onírico anclado
en la raíz de mi voz;
trasfondo de sombra y miedo
eclipse de vida y sueño
oleaje aterrador
-y el último verso llora
ahogado en su propio amor-

desmembrada esperanza
que quedó amortajada
en un recuerdo de sal
acordonado silencio
en las fauces de la tierra
sin espacios para andar
-tengo sangre en las palabras
que no pueden despertar-

y al son del viento furtivo
danza un beso suspendido
en el perfil de tu boca
y en las manos, arrugados,
dos años de suspiros,
la memoria
y un tesoro a enterrar
-es esa niebla que vino
a mis manos a expirar-


lunes, 19 de marzo de 2018

Y en ese amor

A veces es tan sencillo
como un te quiero susurrado al viento
para que vaya de hoja en hoja
hasta rozar tu boca.

Soñar algo más simple
que cientos de kilómetros;
soñar manos unidas,
abrazos sin tiempo,
besos que olvidaron
cómo llorar.

Dibujar un corazón herido 
en una mínima gota de rocío helado
y ver las llamas por dentro
claudicar ante tu nombre;
ser hoguera de silencios,
témpanos de hierro
rellenos de seda 
sin conocer distancia,
sin temer al miedo.

Y en ese amor,
en ese punto privado de sentimientos,
desterrar el vivir del propio cuerpo
y amar con los ojos cerrados
tan solo un recuerdo.

miércoles, 14 de marzo de 2018

A N****

Como el susurro del agua
que moldea las piedras
y a su vez arrastra escombros
con una fuerza irreductible.
Como un salvavidas que se cierne
rompiendo el silencio que solloza,
la piel que se aja, el alma que encona,
regalando vida cuando no hay dónde ir.

Estrellas que dicen en voz alta
que todo puede suceder
a pesar de no suceder nada.
Y traen aroma del mar,
un humo que esconde la mirada,
un poema en los labios
y una estela de justicia musical.

Prendida en seis cuerdas,
me resuena tu voz en la contienda
de la melancolía y los días,
del vivir y el morir.

Alquimista del dolor en las entrañas,
me amaneces en el alma
cuando el corazón canta contigo al latir.